HAMILTON DA UN GOLPE DE EFECTO EN FUJI

Era previsible. Circuito nuevo, lluvia torrencial, el mundial en juego, etc. El Gran Premio de Japón 2007, en el renovado Monte Fuji, ha sido una de las carreras más alocadas de los últimos años. Viendo la posición de llegada de Lewis Hamilton (Vodafone McLaren Mercedes) y Kimi Räikkönen (Scuderia Ferrari), la misma en la que salían, nadie lo diría; pero eso sería sesgar la realidad.
La primera circunstancia especial se daba con la noticia de que la salida sería tras el Safety Car debido a la intensa lluvia. Los McLaren del líder del mundial, Lewis Hamilton, y del español Fernando Alonso salían en la primera línea, seguidos de los Ferrari de Kimi Räikkönen y Felipe Massa. Nick Heidfeld (BMW Sauber) y Nico Rosberg (AT&T Williams) ocupaban la tercera línea. Sorprendía el joven Sebastian Vettel que con su Toro Rosso salía desde la novena posición.
Sin embargo, la supuesta salida se retrasaba por decisión de Charlie Whiting, ya que la lluvia no cesaba. La intención era que los monoplazas fueran creando un carril seco, pero la lluvia constante lo impedía. No obstante, la emoción empezaba con los problemas de Felipe Massa que, al igual que su compañero, calzaba neumáticos intermedios. Entra así el brasileño a hacer su primera parada para montar las gomas de lluvia extrema mientras que Räikkönen lo haría en la siguiente vuelta, situándose ambos en la cola del pelotón. Jugada desastrosa de Ferrari que dejaba, al menos a priori, todo en manos de los McLaren.

El Safety Car seguiría en pista durante ni más ni menos que 18 vueltas, suficiente para que algunos, incluidos los dos Ferrari, hagan su primera parada real en boxes. Tras el comunicado oficial de que el SC se retiraba, Hamilton y Alonso organizaban un baile en el cual el inglés conseguía sacarle unos metros al asturiano, suficiente para pasar la primera curva sin problemas. No tenía tanta suerte Heidfeld que sufría su primer incidente con Jenson Button (Honda Racing). Y mientras Massa cumplía el drive through con el que había sido penalizado por adelantar con el SC en pista, Lewis Hamilton abría hueco con Fernando Alonso, que parecía tomarse con calma el principio de la carrera. La mejor noticia era para Sebastian Vettel que se había aprovechado del incidente en la primera curva para escalar hasta la tercera posición. A estas alturas, Kimi Räikkönen rodaba decimosegundo dando un recital de adelantamientos magistral, como el que regalaba a los espectadores cuando dejaba atrás al Toyota de Ralf Schumacher trazando la primera curva del tercer sector por una trayectoria distinta al resto de los pilotos, totalmente exterior e inesperada para el alemán que no podía hacer nada ante la potencia del Ferrari y el talento del finlandés. Y sin usar simulador. Por su parte, Fernando Alonso también dejaba muestras de su talento marcando la vuelta rápida antes de buscar la peligrosa y rapidísima entrada del pit-lane para hacer su primer reportaje durante 11.6 segundos evidenciando así su cambio de estrategia a una sola parada. En la vuelta siguiente Hamilton entraba y, evidentemente, copiaba exactamente la misma estrategia para defender su posición.
Iniciaban así los pilotos de McLaren su segundo y último stint con muchos problemas y demasiadas vueltas por delante. Poco a poco, el Monte Fuji nos demostraría que en un solo stint se pueden perder o ganar una carrera y un Campeonato del Mundo. Alonso salía de boxes en octava posición con un trenecito de tráfico muy perjudicial para sus intereses formado por los Renault de Giancarlo Fisichella y Heikki Kovalainen, el BMW de Robert Kubica y, asombrosamente, el Red Bull de David Coulthard. Lewis Hamilton rodaba tercero a la espera de las paradas de Mark Webber (Red Bull Racing) y Sebastian Vettel, que a sus 20 años lideraba un Gran Premio por primera vez en su carrera deportiva.

Y como este Gran Premio iba por turnos, ahora les tocaba el turno a los BMW. Mucho más descargados que el resto, ambos pilotos comienzan sus peripecias sobre el trazado japonés. Robert Kubica, ebrio de ambición, superaba a los dos Renault y se lanzaba a la caza de Hamilton, mientras que Nick Heidfeld hacía buen uso de su ritmo para alcanzar a Fernando Alonso y, tras varios ataques, adelantarlo finalmente. Sebastian Vettel, tras su parada en boxes, intentaba seguir los pasos del alemán y se acercaba peligrosamente al español, mientras su compañero de equipo sufría las embestidas del polaco Kubica que en una maniobra descontrolada se lo lleva por delante provocándole a Hamilton un trompo muy peligroso del que, sin embargo, sale ileso. En la siguiente vuelta, el joven Vettel parece optar por la justicia en la pista y hace lo propio con Fernando, con la salvedad de que el español sufre daños considerables en los aletines y componentes aerodinámicos situados frente al neumático trasero derecho. Una carrera de los Autos Locos sería menos accidentada que lo que se estaba viendo en la pista, sin duda.
Volviendo al Imperio Rosso, Massa intentaba evolucionar en los “barrios bajos” del pelotón mientras Räikkönen rodaba ahora por delante de Fernando Alonso, que había perdido su posición con el finlandés en el incidente con Vettel. Kovalainen y Coulthard hacían su parada, pero Webber y Vettel seguían entre Hamilton y Alonso. Kimi no entraba en el juego ya que tenía que hacer una segunda parada y eso lo alejaba, al menos de momento, de la zona de puntos. Alonso seguía de cerca al joven Sebastian cuando ocurría lo inesperado, lo que decíamos al asegurar que en un solo stint se pueden ganar o perder la carrera e incluso algo más. Una curva le daba un vuelco al mundial: un charco mayor de lo esperado, Fernando al límite, el español inundaba sus neumáticos al tiempo que frenaba con fuerza y el aquaplanning hacía el resto. Accidente del piloto español en el peor momento. Su coche destrozado en mitad de la pista hacía necesaria la intervención del Safety Car, mientras el asturiano miraba el asfalto tras las barreras. Adiós a la carrera y casi adiós al Campeonato del Mundo.

No obstante, el adiós de Alonso no suponía nada para los demás. Vettel y Webber echan a perder un grandísimo fin de semana con un incidente absurdo circulando tras el SC, tanto que las cámaras de la realización captan al joven Sebastian llorando desconsolado en su box, ya que tenía al alcance de la mano el podium con, ojo al dato, un Toro Rosso. Estos cambios dejan las posiciones muy alteradas, ya que Felipe Massa aparece en una sorprendente tercera posición tras Heikki Kovalainen y Lewis Hamilton. Tras ellos, David Coulthard intentaba aguantar su cuarta plaza frente a las acometidas del mismísmo Kimi Räikkönen que nuevamente estaba en la zona de puntos.
La ambición del finlandés no tiene límites. Le llaman “Ice Man” pero desde luego, a la hora de pilotar, es de todo menos frío. Su ya famosa trazada por el exterior en el inicio del tercer sector le acerca al escocés y cada vuelta que pasa la distancia visual es menor. Finalmente, el veterano y ex-compañero de equipo de Kimi es adelantado en una maniobra fabulosa y muy arriesgada, frenando tarde y duro en la piscina que se había formado en el Monte Fuji.
Ahora Räikkönen rodaba cuarto tras su compañero Felipe Massa. La carrera parecía agotar el tiempo máximo permitido por la normativa aunque los cálculos daban para llegar a la última vuelta y mientras Hamilton administraba su ventaja, el equipo Ferrari llamaba a Massa a boxes en una maniobra claramente orientada a los intereses del único piloto del equipo con posibilidades matemáticas de llevarse el título, Kimi Räikkönen. No contento el finlandés con esta tercera posición nos deleitaría a todos con una persecución espectacular a su compatriota Heikki Kovalainen, quien finalmente defendía su segunda plaza. Antes de pasar por meta, Massa y Kubica ponían la guinda al pastel con un duelo por la sexta posición en el que ambos visitarían varias escapatorias de asfalto. Finalmente sería Felipe el que se llevaría el premio al esfuerzo con esos tres puntos que da la sexta posición.

Así pues, victoria de Lewis Hamilton compartiendo cajón con Kovalainen, que regala a Renault el primer podium de la temporada, y Kimi Räikkönen que se queda a cinco puntos de Fernando Alonso. Cuarto pasaba David Coulthard seguido de Fisichella, Massa, Kubica y Liuzzi cerrando los puntos. El joven talento Adrian Sutil cruzaba la meta en novena posición con su Spyker, mientras que Heidfeld abandonaba en la misma recta de meta dos vueltas antes de terminar.
El inglés de McLaren tiene ahora el mundial en la palma de la mano. Sólo Räikkönen y Alonso siguen teniendo posibilidades matemáticas pero a falta de Shangai e Interlagos, el Campeonato del Mundo FIA Fórmula 1 de 2007 de pilotos parece que se irá para Inglaterra.

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