Michael Schumacher también sabe rodar rápido en moto

El piloto de F1 más laureado de todos los tiempos, Michael Schumacher, aprovechó la llegada del Mundial de MotoGP a Valencia para probar ayer mismo en Cheste la Ducati GP7 con la que Casey Stoner se ha proclamado Campeón del Mundo, y hay que decir que cuando va sobre dos ruedas también lleva la velocidad en la sangre, es talento puro.
El propio Schumacher se mostró sorprendido de su registro, y alabó la gran temporada de Stoner afirmando que aunque es evidente que la moto y los neumáticos Bridgestone le han dado un gran rendimiento, el australiano pasó por encima de su propio compañero de equipo y del resto de rivales, y eso no es fruto de la casualidad.

La frescura de las primeras vueltas de Schumi con la Desmosedici de Stoner fue torciéndose hasta convertirse en una calentura. Y al final dejó a la concurrencia boquiabierta. "Siempre he estado enamorado de las motos", se justificó, para no parecer un novato consentido. De inicio, el Kaiser charló amigablemente con Vito Guareschi, el probador de Ducati.
Dos horas más tarde, el alemán se sentaba en un banco junto al jefe de mecánicos para exponerle sus sensaciones a bordo de la 800. Bastante diferentes a las que vivió "el año pasado. Porque esta moto es más dócil y fácil de llevar que la mil de entonces". Entonces fue en Mugello, con la máquina de Loris Capirossi. Allí, su desventaja fue de 15 segundos por vuelta respecto a los tiempos de verdad. La mejoría fue abismal. "Randy Mamola me dio algunas claves para mejorar lo que yo hacía mal. Ha sido una gran ayuda para mí ", reconoció Michael.
Tanto aprendió en 58 vueltas que su mejor registro selló como un bozal la boca de los que jamás creyeron que rodaría rápido. Michael, para el que es "imposible" comparar una moto con un coche, "porque son muy diferentes y lo único que tienen en común es que hay que seguir una línea", logró un tiempo de 1.37.890. ¡A cinco segundos de la vuelta rápida de carrera de Pedrosa!(1.32.748) "Algo increíble", confesó Loris Capirossi, que restó algo de importancia a la marca porque Cheste es "algo corto y sencillo para pilotar". Cuando probó la 990cc hace más de un año en Mugello, quedaba a unos 15 segundos del récord del trazado. Nada mal para un tipo de casi 39 años que no está acostumbrado a ir en moto a estas velocidades.
Barros vibró con la actuación de Schumacher, que se codeó en el asfalto con ex pilotos de la talla de Mamola, Schwantz o Gardner. "Es increíble el tiempo. No es nada fácil llevar una moto de éstas y menos para alguien que no está acostumbrado". Acodado sobre el muro, también estaba Toni Elías, estupefacto. “"ste tío, a poco que le arreglen tres cositas, baja a 1.37", auguró. Y no marró. Después de ocho tandas, Schumi logró rodar más rápido que una 125 y a sólo dos segundos de un maestro como Schwantz.

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